lunes, 26 de marzo de 2012

Alguien me espera


Felipe es tiene sesenta años, tiene seis hijos y ocho nietos. Su padre falleció hace una semana y su madre está internada en un hospital desde hace dos días. Jaime, uno de sus hijos lo está esperando en el hospital.

Fátima tiene cuarenta y cinco años, y tiene ocho meses de embarazo. El médico le ha programado una cesárea en 3 semanas. Está encantada y muy feliz con la llegada de su tercer hijo y aunque está muy preocupada por sus hijos mayores ya que tendrá que ajustar la economía de la familia. Tiene una cita con el médico para su control.

Julia tiene treinta años y su madre está enferma. Tiene un hijo de tres años. Carlos, su pareja trabaja en una obra de construcción. Su madre sufre de Alzheimer en un estado avanzado .Está llorando por su madre como casi todos los días. Tiene la esperanza que tenga un momento de lucidez y decirle que la ama. Está yendo a visitarla donde su hermana.

Jaime tiene diecinueve años y acaba de escaparse de la casa de su abuela. Es huérfano desde los quince años. Las malas amistades lo convirtieron en un alcohólico y en un adicto al cigarro. Sus amigos quieren invitarle drogas este fin de semana. Probablemente se dirija a casa de César, unos de sus mejores peores amigos.

Victoria tiene cincuenta años y está feliz con el matrimonio de su hijo. Su esposo murió hace ocho años. Ayer se enteró de la noticia y ella de lo más feliz. Está yendo donde su hijo para comer con él y su futura esposa.

Luis tiene diecisiete años y empezó la universidad hace un par de semanas. El primer día le conoció a Lorena, desde ese entonces se ha convertido en su amiga y hacen todo juntos. Sin embargo, Luis está confundiendo su amistad y busca algo más sin saber que Lorena no siente nada por él. Quedaron en verse en un centro comercial.

Milagros tiene veintiún años y acaba de terminar una relación de dos años. Está muy triste porque recuerda muchos momentos hermosos, sin embargo no es nada tonta y no le perdona que se haya metido a la cama con otra. Ella no sabe que tiene un mes de embarazo. Hoy es cumpleaños de su mejor amigo y quedaron en ir a comer por ahí.

Rodolfo tiene ochenta años y le gusta leer. Siempre lee el mismo libro desde la muerte de su esposa hace seis. Nunca tuvieron hijos por lo que ahora es un hombre solitario. Las historias y la soledad le están haciendo confundir la realidad con la ficción. Cree que está en un buque con destino a Inglaterra.

Rosa tiene veintiseis años y quiere casarse con Mateo. Tiene una relación de cuatro años y aunque ella lo ama tanto como para describirlo, sus padres la presionan para que no se case ya que Mateo no es un chico adinerado como ellos quieren para su hija. Va a convencer a sus padres para que no impidan su matrimonio.

Lucero tiene quince años y le encanta bailar. Está en una academia de baile de una conocida bailarina. Tiene una presentación la próxima semana en un centro comercial y está segura que lo hará bien. Está yendo a entrenar como lo hace todos los días.

Javier tiene veintinueve años y es impotente sexual. Descubrió su problema hace un tiempo, después de haberse casado con Guisella. Está acudiendo a terapias en la clínica donde Guisella trabaja. Él siente mucho el apoyo de su esposa y luchará para superar su problema. Se encontrará con su esposa en la clínica y luego irán a comer.

Juan tiene setenta y cuatro años y Rocío tiene ochenta. Ambos son esposos. Se aman cada vez más. Cada día van a un centro de niños abandonados, a los cuales cuidan como los hijos que nunca tuvieron. Siempre les gustó la ayuda social. Los niños los esperan con las mismas ansias de ayer y esperan nuevas historias para hoy.

Rodrigo tiene diez años y es hermano menor del chofer. Extraña ir al colegio, sin embargo le han hecho creer que debe trabajar. Tiene cólera con su padre que es un alcohólico y nunca les dio para comer. Su hermano tuvo que sacarlo adelante después de la muerte de su madre.

Jorge tiene veintidós años y conduce la camioneta rural. Desde la muerte de su madre empezó a trabajar, desde ese momento no deja que nadie lo intimide o le haga daño ni a él ni a su hermano. Un tío le pasó el dato de una empresa que buscaba choferes y entró. Y así jaló a su hermano. De pronto mira que la competencia había llegado. Aceleró sin mirar el semáforo. Un tráiler se cruzó. No pudo frenar.

Todos murieron en ese accidente menos Jaime. 

Despertó del coma a los treinta años. Ese día falleció su abuela. No logró verla. Después de eso Jaime cambió su vida y creó un centro de ayuda para alcohólicos muy famoso. Siente que Dios le dio una nueva oportunidad. Oportunidad que cree todos merecemos.

11.00 p.m.
26/03

martes, 13 de marzo de 2012

Mi lápiz estaba en ese bus


Faltaba un minuto para que sean la una de la mañana. Estaba en mi cama escuchando música con esos audífonos que me costaron ochenta soles que el señor que La Cachina había reparado (por tercera vez) dos días atrás. Escuchaba Take Me Away de Lifehouse como ahora. Un sonido asesino de notificación retumbó mis oídos, pensé que eran esos impertinentes correos de Groupon o Cuponatic que llegan por esas horas a mi correo de Gmail y Hotmail, pero no. Era mi amiga Betsy (Hola Betsy) quien me había escrito por el chat de Facebook. Me dijo que había leído mi blog (un momento ¿tengo blog?, pensé, sí, tengo blog). “Pones cosas chéveres, me he cagado de risa, sigue escribiendo”. Aparte de sentir una mezcla de elogio y vergüenza, rara cosa, me dieron ganas de volver a escribir- “Tienes que seguir escribiendo”. Ahora cumplo mi promesa. Tengo que decirlo: si no fuera por Betsy (gracias Betsy) no estuviera haciendo esto otra vez. Luego seguimos chateando hasta las dos y media. Nos vemos en Guión el jueves Betsy.

Han pasado casi cuatro meses desde mi última publicación, ya se casó Maju, encontraron a Ciro, capturaron a Artemio, descubrieron que Antauro tiene un iPhone, mi mamá ya tiene trabajo, yo sigo sin trabajar, Tongo hizo más covers (con las disculpas para la palabra cover), el sábado pasado entré de reversa al estacionamiento del Mercado Central (lo más gracioso del mundo escuchar a mamá diciendo: ¡qué haces!), ya terminé mi curso de fotografía (aquí mi trabajo final), ya me subí al metro y apropósito del metro… Recuerdo esas inauguraciones fantasmas, pero actualicemos: La Biblioteca USIL, casi lista; el Estadio Nacional, listo; el Metropolitano, ya estaba listo, pero no es rentable; Teatro Nacional, naranjas; Tren Eléctrico, solo de Villa El Salvador hasta Grau y por ahora it’s free. ¿Hasta cuándo? “Hasta nuevo aviso joven”, me dijo el señor de la estación Angamos con una cara no querer que empiecen a cobrar para no empezar a trabajar.

Para los que nos hemos subido al Metropolitano y al Tren, este último es mejor en todos los aspectos, claro que el primero tiene más cobertura, ambos son bueno servicios a comparación de las putas combis y buses ordinarios que circulan por toda Lima. Buses que cuentan con un puto cobrador que te exige pasaje con una amenazadora mirada y luego no te acepta tu carné de medio pasaje con excusas como la del combustible, o está vencido, entre las más conocidas. También cuenta con un puto chofer que alucina NFS de buses, chofer que tiene paraderos exclusivos para subir gente como media calle, los paraderos no autorizados, y para bajar gente sólo en paraderos autorizados (bueno, a veces). También cuenta con un sonido estéreo, con música que en fin a algunos les gusta, pero a mí ni a muchos que conozco y seguramente tú la detestan. Hagan como el Metropolitano, sin música mientas disfrutas el sauna. Y por supuesto, un bus siempre tiene sitio. Veamos ahora las cosas que no tienen los putos buses. Botiquín de primero auxilios, boletos (porque aparte de pagar de más no te lo dan), asientos que no sean sillas mecedoras, espacio para poder bajar, timbre operativo en la puerta trasera (si es que la tiene), amortiguadores, asientos reservados dignos de alguien que lo necesite, chofer con brevete, SOAT, entre otras cosas a las que nos hemos podido acostumbrado.

Ya hace tiempo salía de Miraflores y era tarde para ir a mi casa en el Cercado. Las 12 más o menos. No quería que me pase lo de la vez pasada. La buena noticia es que hace poco había descubierto que un bus de la Av. Arequipa  me dejaba a 3 cuadras de la Residencial en la cual vivo. La mala noticia era que la empresa era Orión, una empresa de transportes con choferes mismos nosotros jugando GTA. El cobrador era un niño de 10 años aproximadamente, el chofer era aparentemente su padre, un tío de 35 años o por ahí. A lo largo de más de los 2 años que vengo viviendo en Lima he visto múltiples faltas de tránsito (incluyendo las mías y las de mi mamá) en los putos buses de transporte público entre las más comunes: no llevar cinturón, paraderos no autorizados (creo que ya no es una falta), pasarte el rojo (ni siquiera cuando recién había cambiado) , quedarse en el crucero peatonal (detesto, odio, repudio eso y lanzo la mirada al conductor, recoger pasajeros, literalmente, en medio de una pista. Pero jamás había subido un bus, como ese día, que me hiciera ver todo eso en un solo viaje y claro, como no se quería quedar atrás de los demás, me dio un plus, un extra, como esos capítulos en algunos juegos que sólo los juegas cuando pasas cierta cantidad de puntos. Pues sí, jamás había visto (ni por dentro ni por fuera) a un bus totalmente lleno de pasajeros tener la conchudez de desviarse la ruta solo porque el puto chofer quería echar petróleo, y claro el chico del grifo con gusto lo atiende (como no, si son 40 soles que va a poner).

A veces no me explico cómo la mayoría de países de Sudamérica que cuenta con un metro o algo parecido al Metropolitano, tienen ese sistema de transporte antes del año 2000 y nosotros los tenemos el 2012 y 2010, respectivamente, he inconclusos todavía. Recién verán cuando empiezan con la línea 2 del metro que era 95% igual al del Metropolitano 2 que se fue al dos.

También hay que aceptar que nosotros somos los que no subimos y bajamos en paraderos no autorizados, a media pista, no reclamamos boleto y en fin, se hace un gran círculo.

La verdad es: el transporte público en Lima es un eme, no sólo esperemos que mejore en los próximos años, sino también ayudemos a…

PD: quizá haya exagerado un poco en describir a los buses, hay poquísimos choferes que son dignos de pedirles autógrafo, digamos que… comparándolos con el resto, son toda una excepción.

PD2: creo que es hora de dejar al Metropolitano circular en paz. Y los que lo usan, disfruten del sauna.

PD3: al menos comenten algo pe.

3.28 a.m.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Inaugurando noviembre: tercer, cuarto y quinto piso


Haciendo un remember de algunas “inauguraciones” en Lima:

En teoría ese bus está vacío.
Tercer piso.- El Metropolitano, debió inaugurar en el año 2008, pero nos huevearon hasta junio del 2010, mes de la inauguración que fue con una pasarela de modas si más no recuerdo, algo que no tenía que ver, hubiera sido más apropiado ver una exposición de la evolución del transporte en lima, qué se yo. Durante los primeros 3 o 4 meses el Metropolitano tuvo incómodas pruebas gratuitas, de las cuales usé para ir a Miraflores gratuitamente. ¿Por qué las pruebas no pudieron ser antes de la inauguración?, lo digo no, porque así se hubiera podido saber qué fallas tenía en ese momento, fallas a parte de los buses, pero bueno, meses después empezó funcionar como debería ser. El Mudo estaba con la soga al cuello porque lo debieron inaugurar en abril.

Ni cagando me subo a esa puta combi.
¿Te crees Luchito?
Cuarto piso.- Las Obras del terrible Alan García. Bien empecemos con el Nuevo Estadio Nacional, Perú Sub20 vs. España Sub20, un partido aburrido, huera sido mejor, para mí, un clásico peruano (claro es mejor unir al país con un partido de la selección peruana, porque no todos son de Alianza o de la U), la selección peruana fue una selección improvisada con un técnico elegido sólo para ese partido, no se vendieron entradas sino que invitaron a gente de no sé dónde. Otro detalle del renovado Estadio Nacional son los carriles de atletismo, seis carriles con las medidas oficiales, pero con una desventaja, no se puede realizar competencias oficiales por sólo contar con seis carriles cuando lo mínimo son ocho carriles, en otras palabras, la pista de atletismo no sirve. Cuando Alán inauguró el estadio, éste no contaba con la certificación de Indeci y aun no culminaban las vías de acceso ni las oficinas.
Mmm, sí se parece bastante

Está igualito, pero sin el panzón :(
Quinto Piso (la casa de Arjona).-Gran Teatro Nacional. Cada vez que paso por la Av. Javier Prado veo que aún lo están construyendo por dentro, con lo palos de construcción y todo. No hay mucho que decir, en realidad. Las obras acaban en diciembre (esperemos). Visiblemente inconclusa.

La única vez.

Azotea, la yapa.- Tren Eléctrico. El día de su inauguración centenares de personas viajaron en él, incluso un señor se emocionó demasiado como quien dice. Lamentablemente, solo fue ese día, ya que las pruebas empezaran en diciembre. Lo que es la obra, en realidad ya está lista, Alán estaba como loco, cómo es posible que no inaugure una obra soñada desde su primer gobierno, al parecer llegarían más trenes y la demora es causa de la constructora. Septiembre no, postergado. Octubre, tampoco. Ya diciembre, porque fácil en noviembre no la hacemos. Mismo estilo del Metropolitano.

Conclusión: el Gordo tenía pues que inaugurar sus Grandes Obras, sino cómo pues.

¿Y los tres pisos faltantes de la biblioteca?, para el verano.

Grandes inauguraciones.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Inaugurando noviembre: Sótano, primer y segundo piso


La semana pasada hice algo que no hacía hace mucho y por mucho quiero decir más de un año y medio, pues jugué futbol, sí, futbol, no en PS ni en XBOX o jugando PES 2012 (que es mejor que el PES 2011) o FIFA 12 (que tiene muy buenos gráficos y balones de futbol tanto como ligas deportivas).

Lo cierto es que yo no desee jugar futbol o yo fui el que dije “hoy juego futbol”, sino por el contrario yo fui al Campus de Huachipa para entrenar vóley, no futbol. Pero nadie va a vóley y terminé jugando futbol se podría decir. Cansancio prematuro (¿han visto como se le sale la lengua a los perros cuando corren?), lentitud, torpeza, poca capacidad de reacción, ustedes entienden, luego de casi 2 años…  “No jugo bien, pero estoy haciendo deporte (entiéndase, ejercicio físico)”, pensé algunas veces.

El jueves pasado regresamos con el grupo a la universidad desde Huachipa. Nos regresaban a eso de las 7 p.m., recuerdo que ese día mi mochila pesaba como una roca, había llevado ropa, una zapatillas que ocupaban mucho espacio-zapatillas que por cierto no usé-, mi laptop-dizque yo para hacer mi trabajo- y su cargador, y un cuaderno azul gordito que compré en el Metro de Breña.

Considerando la distancia de la universidad (La Molina) a mi casa (Cercado) , el peso de mi mochila y la peligrosidad de las zonas con las que tengo que lidiar para llegar a casa, decidí quedarme en la casa de un amigo en surco.

Antes de salir de la universidad pasé por el patio principal donde hay una estatua de Fernando Belaunde Terry (presidente del Perú, 1980-1985, fuente Wikipedia)- yo siempre digo que la estatua se mueve pero nadie me cree – y se había armado un estrado como buen concierto de Paul McCartney días antes. Raúl Diez Canseco daba un discurso, habían cercado un cuadrilátero como gran zona VIP con invitados y todo. Se inauguraba la Biblioteca llamada como el señor de la estatua. Bien, un edificio más para la manzana de la USIL. Falta que derrumben a todo Servicios Académicos con todo y Sr. Alfaro, por favor. Me quede unos minutos viendo y luego pasé a retirarme de las instalaciones universitarias con destino Surco y un terrible PESesazo 2012, a jugar futbol otra vez.

El sábado que fui recién pude ver y entrar a la biblioteca, está bonita debo decir. Hay un sótano al cual bajé y era donde se prestan los libros. Primer piso, mesas de estudio muy modernas. Segundo piso, cubículos de estudio, antes había 20 cubículos (para toda la universidad), ahora hay más… 21, es una broma, pero pensé que abrían muchos más. Tercer piso, uy sorpresa, “en construcción, no puede pasar”. Jajaja, no jodas, que ¿no la habían inaugurado ya?

Inauguración, según Wikipedia se llama inauguración o ceremonia de apertura al acto con que se solemniza la conclusión de un edificio importante como un templo, hospital, escuela, etc. (o una biblioteca quizás) cuando por haberse quitado los andamios y demás estorbos se halla ya corriente para el uso al cual se destina. Se aplica también a monumentos, estatuas (como la de Belaunde que fácilmente la inauguraron cuando le faltaba la cabeza) y eventos (así como la Fiesta Pirata, que terminó siendo Fiesta Fantasma, de Halloween en el Real Felipe).

... faltan párrafos...

domingo, 23 de octubre de 2011

Amigos con H

Casi dos años en la universidad. Tiempo suficiente para conocer a gente en todos lados, sobre todo si te cambiaste de carrera como yo. Si eres sociable (bueno, ¿quién no es sociable?) o mejor dicho, fiestero (juergero) –no es mi caso-, conocerás aún más gente. No todos son tus amigos. Pero a todos los saludas. A todos los tienes en el Facebook. Y en el Facebook todos son tus amigos. Tus más amigos quizás estén en tu lista de hermanos. ¿O me equivoco?

El otro día Mariafé se percató de los hermanos que tenía en el Facebook. ¿Tienes a “tal” como tu hermano? Ah, sí. Fue todo. ¿Y desde cuando “tal” es mi hermano? ¿Cómo conocí a “tal”? Debo admitir que hay algunos “tales” que sí dejaría como hermanos. Pero, ¿y el resto? Con algunos ni hablo. Claro que yo supongo que alguna vez debimos ser muy unidos como para llegar a tal situación. ¿Los borro como hermanos? Mmm, fácil y se dan cuenta porque saldría en negrito en su perfil. ¿Los borró? Bórralos no más. Lo que no significa que no guarde gratos recuerdos con ellos.

El punto no es ese, si creías que escribiría sobre eliminar hermanos del Facebook.

Si pasa algo de suma importancia en mi vida, ¿a quién se lo contaría? ¿A la persona con la que nunca me junto-lo que no quita que puede ser o no una buena persona-, al que conocí ayer, o al de toda la vida o con el que siempre me veo?

Desde que salí del cole, no veo a muchos de los que alguna vez compartimos un salón de clases, algunos de ellos muy buenas personas por cierto. Y son sólo tres a los que veo con frecuencia. Y claro, también viven en Lima, pero no es la principal razón. Son mis mejores amigos, se podría decir. Y ellos serían los primeros en enterarse seguramente.

¿Pero qué hace exactamente que una amistad dure? Es decir, confiarse cosas que no se lo contarías a cualquier persona, cosas que cuando te las cuentan quizá te hacen sentir especial.
¿Experiencias, momentos tristes, momentos divertidos? Puede ser. Creo que con un verdadero amigo siempre habrá un tema en la conversación.

Tú puedes ir a tomar con tus patas de la universidad, pero… ¿ellos quiénes son?, ¿cuándo los conociste? ¿Te ayudarían realmente en un momento difícil?

La respuesta estará quizá cuando pasemos alguna dificultad, dónde se ven los verdaderos amigos como se dice, que quizás son menos o quizás son más.

Cada uno tiene una gran amistad, sea de donde sea, del nido, de primaria, de secundaria, del primer ciclo de universidad o del segundo quizás.

Empiezo a comprender.

¿Tú?

1.49 a.m
23/10

martes, 5 de julio de 2011

Phillip


Hace muchos años ya, yo vivía en Chiclayo, específicamente en la urbanización Latina, cerca del parque principal al frente de la municipalidad -donde una vez caí y me rompí el brazo izquierdo-. Mamá trabajaba en Epsel, que es como Sedapal en Lima.

Una vez su jefe, el señor Correa, me regaló un cachorrito al cual llamé Wisbone (no sé si yo le puse el nombre, la verdad no creo). Pero tengo recuerdos nublosos de Wisbone, pero lo poco que recuerdo yo –y sin ayuda de mamá- es que lloré cuando se lo llevaron al campo, ni seis meses lo tuve creo. Todo por la culpa del inhumano médico que le dijo a mamá que tenía alergia a no sé qué chucha (polvo creo).

Por suerte ahora tengo a Phillip, un cachorro de 4 meses que ayer tenía diarrea (disque por mi culpa). Mal padre, me dijo mamá ayer. La historia de Phillip empezó antes de tenerlo, supuestamente este cachorrito el resultado de la orgía entre Pekinés, Chitsúmadre y Cocker, o sea, más chusco que la… Luego se dijo que era Pekinés puro (Wisbone era pekinés con chusquito L), pero mamá desmintió esto desde que vio las fotos del cachorrito por Facebook (es cierto, mamá es Mamá 2.0) y obviamente Phillip no tenía nadita de Pekinés, pero en fin, ese día llegué en la noche “de la universidad” y Mariafé me dijo que el perro era un San Bernardo, conclusión a la que llegaron ya que Phillip tiene patas blancas.

Domingo 15 de mayo. Mami Cati llegó trayendo al perro. No había dormido toda la noche. Phillip no la dejó. Desde que lo vimos supimos que no era Pekinés, y ¿San Bernardo? ¿No es gracioso? De Pekinés a San Bernardo.

Era hora de cena. Mamá miró al perro que nos miraba para que le tirásemos comida. Parece un Collie, dijo. ¿Qués sa webaa? El de Lassie. Ah ya.

Si hablamos de pelaje, el de Phillip es igual a un Collie, pero hay una diferencia –o varias- el hocico de Phillip no es muy largo como el de los Collies cachorros. Pero lo cierto es que Phillip ha crecido demasiado desde que llegó y que no le gusta la comida de perros.

Sea cual sea la raza de Phillip, nos trajo muchísima felicidad, y muchísimas heces y pichis al principio. Phillip se ha convertido en el más buscado por las señoras ya viejitas que ven un chisito quemado en su jardín, también es el consentido de la residencial, todos los niños se les acerca. ¡Mira el cachorrito! ¡Qué lindo!
¿Qué raza es?, me preguntó una señora… No sé.

Gracias a Phillip ahora se de la existencia de muchos perros de la residencial que antes ni siquiera sabía que existían, ni siquiera sabía que habían perros en la residencial. Hace poco mi Mariafé me dijo que a Phillip se gusta la Poodle vecina.

Phillip llenó el vació que me dejó Wisbone hace tiempo. L

Seas de la raza que seas, te queremos Phillip, aunque nunca leerás esto, pero tú sí.

3.24
5/7

domingo, 3 de julio de 2011

Comenzando el trazo

Hace casi un minuto estuve sentado en mi escritorio con esa pequeña laptop y pude comprobar que mis vecinos ya saben ponerle contraseña a sus redes inalámbricas. Tras inútiles intentos, estoy aquí sentado en mi cama. Una de mis almohadas está aplastada entre la fría pared y mi espalda.

Por suerte, la contraseña de la red de la Sra. Liz está grabada en esta miniatura, más suerte que esa red tiene cobertura en mi cama y no me tengo que estar yendo al incómodo mueble, donde solía coger esta red cuando mamá decidía que era hora de dormir.
La señal es débil y se fue, lo que apenas me dio tiempo de cargar nuevamente la letra de la canción que estoy escuchando. Luego se volvió a ir, pero acaba de regresar,… al igual que yo.

Hace poco más de un año, cuando aun no podía comprar un par de chilindrinas bien helenas o un par de puchitos –en realidad sí podía a quién engaño-, emprendí una locura llamada Yo Ángel. Sin presumir, a muchos les gustó lo que alguna vez escribí, y me lo decían. Lo que para mí representaba un ligero éxito, y me daba ganas de continuar escribiendo. Llegó el mes de diciembre y lo dejé y creé otro, sin mucho o nada de éxito.

“Sólo tienes que tomar la decisión de hacerlo”

Quizá no sea la frase exacta, pero es la idea que me dio mamá sobre las cosas que quiero hacer (esta es una de ellas) y no decido hacerlas. Recuerdo que en esa conversación le conté mi decisión de cambiar de carrera, pues luego de pensarlo mucho lo decidí. Admiro los intentos de algunos amigos a cambiarme de opinión y agradezco que hayan respetado mi decisión.

La semana del Redbull

Exámenes finales. Estudias o mueres. Los míos terminan este jueves. La verdad no tomo Redbull. Justamente hace días me mandaron un correo (las típicas cadenas que uno odia) sobre lo dañino que puede ser o no esta bebida, pero fuera de que sea cierto o no, sólo lo usaría en ocasiones donde la amanecida es inevitable, aunque debo confesar que nunca he tomado Redbull. También funciona el chocolate –el triangulo de D’Onofrio es buenísimo-, o un cafecito.

Los dieciocho

Cumplí un año más de vida para tristeza de muchos y alegría de pocos. La verdad no quería cumplir dieciocho, pero ha pasado algunas semanas y el ahora poder ser condenado a prisión por algún disque delito tiene sus ventajas, y no vasher

Mr. President

Lo dije después de la primera vuelta: “Humala ganará las elecciones”. No pretendo ser un Dos Santos o cualquier “profeta”, pero yo lo veía así. El “No al Fujimorismo” le ganó al Keiko. Hay dos cosas ciertas: primero, Keiko NO es Alberto y segundo, la gente de Keiko es la misma que la de Alberto.

Esperemos que Humala no nos decepcione y que este 28 marque un cambio positivo en el país, así es la bendita democracia.

Palabras finales

Debo decir que ha sido genial volver a escribir y me gusta, en fin, aquí empieza la aventura…

Gracias.

PD. Si tienes algún comentario lo puedes dejar abajo, sea el que sea, siempre y cuando: uno, sea con respeto y prudente, dos, esté bien escrito. 

3.13 
3/07